jueves, 19 de febrero de 2009

La fuga de Argel (Cap. 1.41)


En gran medida, el relato del cautivo se transforma, en este capítulo, en el de la fuga de Zoraida, la hija de Agi Morato. Todo gira en torno a su figura, que llama la atención de todos los que la conocen, como lo hizo nada más llegar a la venta.

El cautivo explica los pormenores del caso (aunque, al final, dice que ha callado alguna circunstancia por no enojar a los que le escuchan), pero siempre la figura de la joven está presente.

Ya sabemos que fue ella quien, con su decisión, le escogió no sólo para marcharse a tierras cristianas sino también como futuro esposo. Ahora se nos relata cómo se conocen y él queda prendado de su hermosura. Con la excusa de recoger unas hierbas para una ensalada, entra en el jardín de Agi Morato y hace que sea el propio padre –convertido así en personaje de comedia bufa- el que traduzca a su hija frases con doble significado sobre los planes de fuga y los avatares sentimentales de ambos (en especial a ella le interesa conocer si él está o no casado en su tierra).
Cuando ponen en marcha el plan, ella aparecerá, previsora, cargada de joyas y un arcón con dinero. Ayudados por otros cautivos y el renegado, se hacen con una barca a la que deben subir tanto al padre –que aparece en el momento más inoportuno-, como a otros moros a los que, finalmente, abandonan en tierra africana antes intentar el salto a España.

En todo el capítulo hay un substrato de circunstancias contemporáneas que le dan una fuerte verosimilitud y que son parte esencial del efecto que consigue: el lenguaje marinero, la amenaza de barcos corsarios, las distancias a Mallorca o la Península, la noche y los vientos que empujan el barco a la costa, la aparición en mitad de la noche de unos corsarios franceses que los apresan, la llegada a tierras españolas y a la aparición de la caballería que protegía la costa de incursiones turcas, etc.

Sobre estos motivos verosímiles, se construye la trama de la fuga. En ella destaca la entereza y decisión de Zoraida, el carácter tragicómico de su padre, el comportamiento caballeresco de los cautivos y el renegado o, incluso, el comportamiento de los corsarios franceses. No hay que olvidar el reencuentro de uno de los compañeros de fuga con su tío, en Vélez Málaga, y la honestidad del trato entre cautivo y mora (sirviéndola yo hasta agora de padre y escudero, y no de esposo).

Observemos cómo Cervantes teje el relato del cautivo sobre un fondo muy real para transformarlo en una historia de aventura, religión y amor en el que triunfa el ideal por encima de las dificultades: una proyección optimista, sin duda, que sería del agrado de sus lectores.

Pero no ha terminado esta historia. Lo veremos en el capítulo XLII la próxima semana.

39 comentarios:

Cornelivs dijo...

Estupenda la fuga de la bella mora y el final de su huida con su llegada a España.

Precioso capitulo.

Un abrazo.

Mamen dijo...

Sí, sí, todo lo que cuentas está genial, pero me pregunto yo, qué llevas en la frente????jajajjaaa, ainnnnsss..;))))

UN BESOOOO BIEN GRANDEEEE GUAPOO¡¡¡

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

El capítulo de la mora y el cautivo da para un libro entero. uN ABRAZO

Tormenta. dijo...

Pues es verdad, es un capítulo precioso, pero chico me he quedado mirando la foto, que arte ! jajaja, estás genial!
Besos majo

REIKIJAI dijo...

La sarracena que traiciona a los suyos por amor.La traición de Zoraida a su padre;su conversión al cristianismo"la Inquisición", cristianos "viejos""nuevos",la
"limpieza de la sangre"...Pedro,la historia de mis raices....Estoy intrigada,que tienes en la cabeza???.Si se puede decir, jajaja.Te dejo Un Beso.Silvi.

Señor De la Vega dijo...

Es madrugada y ando sin fuerzas para escritos... y son dos capítulos que me esperan cautivos con 'cativas', mientras yo continúo vivo, huido y renegado.

¿Serán alucinaciones de estas horas o se abotonó en marfil un escapulario de mora o de africano en la frente?...

Y Señor Ojeda que el grafito mascado es mala droga, concédase control y mesura en lo que pica.
Buenas noches, Z+-----

Merche Pallarés dijo...

A mi tambien me intriga qué es lo que te has pegado en la frente...

En este capítulo, he tragado mucha agua. Muy interesante pero no sé porque el renegado tira el cofre ¡al mar! Ya sé que los corsarios franceses se hubieran quedado con él, pero a eso de que el renegado no tenga la idea de bucear trás él, esa movida no la he entendido.
No voy a añadir nada más hoy porque tu lo has resumido excelentemente. Como siempre, hay algunas frases que me han llamado la atención que quizá las comente luego. Besotes, M.

Anónimo dijo...

El cautivo prosigue su historia haciéndose eco de la situación de los refugiados españoles en el Magreb, víctimas de la intolerancia religiosa de la época. Nos cuenta que los llaman Elches y, como siempre pasa, son los que proceden de una extracción social más baja los que pasan a engrosar las filas de los ejércitos. Situación que seguramente se agravaría a partir de 1609 cuando expulsaron a los moriscos de la península. Los primeros eran descendientes de los expulsados cuando la caída del Reino de Granada. Para concluir la historia y el capítulo, alude por un lado a la extensión: le hubiera gustado ser más breve, pero por otro, afirma que ha evitado narrar circunstancias que podrían haber enfadado a su amplia audiencia, pidiéndoles que sean ellos, los receptores, los encargados de juzgar la historia.

Con los 500 escudos que el renegado murciano había recibido del cautivo, compró una barca para que les llevara a él, a Zoraida y a otros 12 hombres de remo más, de regreso a España, el viernes siguiente. Se deja ver con la barca en algunos viajes cercanos para no levantar sospechas. El jueves antes del viernes de la partida, el cautivo va a casa de Zoraida a comunicarle los planes. Ante su padre, que se había despistado un momento en espantar unos “canes” turcos; que habían osado entrar a robar la fruta sin madurar todavía, se nos revela como una buena actriz al simular un desmayo “con un brazo al cuello” del cautivo.

Se deshicieron con facilidad de los moros tagarinos que el renegado había contratado para remar en la barca. A continuación, fueron a por Zoraida, llevándose también al padre bien atado y amordazado, pues despertó cuando debería haber seguido dormido. Dos horas después de la puesta ya estaban todos en la barca rumbo a Mallorca (la tierra cristiana más cercana). Rumbo que les fue imposible seguir por la tramontana que les empujó costa alante. Unos disparos desde tierra les obligó a adentrarse en la mar. Remaron a cuarteles, sin ni siquiera parar para comer, hasta que un viento favorable los hizo echar vela y dejar el remo.

Padre e hija lloran desconsoladamente por la situación en la que se encuentran, pero el renegado no deja opción que se produzca reconciliación con “la lima de nuestras cadenas y la libertad de nuestro cautiverio.” Desesperado el padre, se tira al agua; los de la barca se tienen que emplear a fondo para salvarlo. Tocan tierra en “La Cava Rumia”: La mala mujer cristiana que, no obstante, para ellos fue puerto seguro de lo alterada que estaba la mar. Aquí sueltan a los moros y al padre que se nos muestra de todos los colores: maldice, reniega, patalea… para tratar de convencer a su hija. Ésta, firme en su apuesta, decide seguir con los cristianos en la barca.

Llevaban tres horas de una noche de luna clara, cuando desde un bajel francés les disparan unas salvas que hunden la barca. Son obligados a pasar al suyo donde los despojan de todo menos del cofre de Zoraida que el renegado arroja al mar. Sin ganas de causar estragos entre las filas de los cristianos (intenciones le dieron a los franceses de arrojarlos al mar, envueltos en una vela) les ceden una barca chica con la costa andaluza a la vista. Arriban a media noche a la playa de Vélez - Málaga en la Axarquía malagueña, terreno escarpado y deshabitado donde los haya. Suben a lo alto del monte donde los recibe un pastor al grito de “Moros, moros en la tierra” que no en la costa. Raudos acuden al grito los “jinetes de la costa” en número de cincuenta. Quiere la casualidad que uno de los cautivos conozca al jinete Pedro Bustamante, tío suyo de Vélez.
Se acomodan como mejor pueden en los caballos y llegan al pueblo donde permanecen seis días. Después, la dispersión, cada mochuelo a su olivo. El renegado se va a Granada a renegar de su renegación anterior a las oficinas de la Inquisición.

Si lo único que sorprende a la gente del pueblo es la belleza de Zoraida, más sazonada que nunca, (acostumbrados como estaban a moros y cautivos liberados) ésta se ve cautivada por las tallas de la virgen. El cautivo y ella compran la caballería con la que se presentaron en la venta, mostrándose admirado de la paciencia que muestra Zoraida con las estrecheces económicas que tienen que pasar, ella que lo tenía todo en Argel. Emprenden camino de sus raíces, ansiosos por averiguar si el paso del tiempo había tenido consecuencias en los suyos. pancho

Ele Bergón dijo...

Hola Pedro, se nota que eres muy buen profesor porque sabes seducir a tus alumnos, al menos es lo que me ha pasado a mi con esta novela del cautivo, pues cuando la empecé a leer me aburría tanto que la dejé, pero ahora al leer tus explicaciones y en especial la de este capítulo, me ha entrado curiosidad y pienso que lo voy a volver a intentar.

Un abrazo

São dijo...

Pois cá continuo recebendo as tuas brilhantes aulas...
Alegre Carnaval, amigo.

pablo miguel simón dijo...

Magníficas puntadas en lo cierto para sujetar lo ficticio. Toda un recetario para la novela histórica.

Goathemala dijo...

Hay un gran contraste entre el tratamiento que da Cervantes en el Quijote y en la comedia Los de Argel al tema del cautiverio en el norte africano. En la comedia busca adaptarse al humor de corrala.

Sin embargo en el Quijote los datos abundan y son complejos. Una verosimilitud que hizo que cuando leyera Corsarios Berberiscos de Ramiro Feijoo, muchas descripciones ya me sonaran.

Abrazos.

impersonem dijo...

Gracias por tu trabajo y por tu generosidad al compartirlo.

¡se ve, se ve, lo que te traes entre manos, lo que mascullas y lo que tienes entre ceja y ceja! Simpática fotografía.

Saludos.

marga dijo...

Vaaaaaaaaaale, me apunto a vuestra gesta.
Me resistía por que sé que el propósito es difícil de conseguir, hace un tiempo en el curro nos propusimos leer así el Quijote, hicimos un cuadro con los nombres de todos y los capítulos e íbamos pintando una raya en lo que íbamos leyendo, era como una carrera de caballos literaria.
Al acabar el libro los sobrevivientes se premiarían con una buena cena
Me avergüenza confesar que la cena no se realizó por falta de comensales.
Esta tarde empiezo!!!

Aldabra dijo...

a mí este relato se me está haciendo un poco largo y enredado... no sé, tal vez porque me divierta mucho más con los relatos en los que Sancho y D. Quijote tienen más protagonismo... pero bueno, sigo en ello, porque después de todo, merece la pena...

¡hay que ver la fuerza que tienen las mujeres!

bicos,

Paco dijo...

Acabo de volver de Veléz Málaga, de tierra de moriscos, si vos teneis en algún otro momento un recado que pasar... ¡hacedmelo llegar!!!

saludos Pedro.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Ay! las mujeres... tan débiles, tan manipuladoras... tan bellas... y el hombre un bobalicón donde los haya... sin ningún tipo de manifestación machista por mi parte...como no sería de otra forma...

Da esta aventurilla para un guión folletinesco... me parece increible que en la época que fue escrito hubiese mucho público capaz de detectar todo lo que Cervantes imprimió en su obra...como ya dicen más arriba..se añoran las aventuras y desventuras de Sancho y su señor...

saludos

Merche Pallarés dijo...

Hoy estoy un poco pachucha--¡ay, los achaques que ya llegan!-- pero quiero plasmar algunas de las frases que me han llamado la atención: "Demasiada cosa sería decir yo ahora la mucha hermosura, la gentileza, el gallardo y rico adorno con que mi querida Zoraida se mostró a mis ojos: solo diré que más perlas pendían de su hermosísimo cuello, orejas y cabellos que cabellos tenía en la cabeza".
"La hermosura de algunas mujeres tiene dias y sazones y requiere accidentes para disminuirse o acrecentarse, y es natural cosa que las pasiones de ánimo la levanten o bajen, puesto que las más veces la destruyen." (¡Qué misógino...!)
"Cava Rumía, que en nuestra lengua quiere decir "la mujer mala cristiana"... (¡Toma ya!)
Y aquí vuelve la ironía de Cervantes: "... quisiera habérosla contado más brevemente, puesto que el temor de enfadaros más de cuatro circunstancias me ha quitado de la lengua". (No comment) Besotes, M.

Antonio Aguilera dijo...

Hola Pedro:
¿Que te pasó en la frente? Se te ve como acuñado, con el sello de Cervantes.
Recien acabamos de publicar ESTA VEZ CON COLLAGE INCLUIDO, donde podemos apreciar a nuestro amigo Manolo Tucci impartiendo clase. ¡Vaya alumna aventajada que tiene!

Nos despedimos, Ojito y Antonio.

Selma dijo...

Por más que amplie la foto no distingo claramente quien tienes metido entre ceja y ceja... no será nuestra linda Zoraída?

Me gusta ver con que astucia finge su desmayo cuando el padre los sorprende en el jardín con su brazo rodeando el cuello del cautivo...Ay, las mujeres cuanto sabe(mos)n...

Apasionante Entrada... y comentarios, siempre...

Un beso, Pedro

María dijo...

¡¡¡Pero bueno!!!! ¿que es lo que te has pegado en la frente? jaja ¿sabes que tienes un lapicero como el mío? ¿no será del número 2? ¡por cierto! yo no se de qué número será el mío.

Tu post, magnífico, Pedro, en él destaca tu brillantez, como en todos.

Un beso.

blogochentaburgos dijo...

te ha salido un blogófago en la frente

Blogofago dijo...

No seré yo quien diga que es lo que tienes entre ceja y ceja. Gracias jajajajaja¡¡

Merche Pallarés dijo...

¡¿DÓNDE ESTÁS querido Pedro?! ¿Te has enamorado locamente y has tirado todo por la borda para ir a vivir tu pasión enfervorizada en una cueva cualquiera? Ah..., si fuera eso, ¡¡sería maravilloso!! Tendríamos a un nuevo Cardenio pero con su amor acompañándole por esos riscos del paisaje castellano. Muchos besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

CORNELIVS: aun no nos ha terminado esta historia, ya sabes que Cervantes siempre depara sorpresas. Un abrazo.

MAMEN: el símbolo de un amigo, Blogófago: en homaneje al video que hizo con las fotos de estas primeras cuarenta entradas. Un beso.

FERNANDO: en efecto. Un abrazo.

TORMENTA: ¡gracias! Besos.

REIKIJAI: un día deberías contar con calma en tu blog esta historia... en lo que puedas.
Es el logotipo de Blogófago, un bloguero amigo. Un beso.

SEÑOR DE LA VEGA: son malos estos tiempos para un caballero como usted. A descansar, que aun hay muchos a los que marcar con la Z. Llevo el marfil de un amigo: hay que honrar la amistad.
Procuraré seguir su consejo y mascar otras cosas... Buenas noches.

MERCHE: bueno, ya lo sabes: el símbolo de Blogófago.
El renegado tiró el cofre al mar para que no pensaran los corsarios franceses que eran ricos a los que convendría apresar y pedir rescate.
Besos.

PANCHO: qué buen resumen, querido Pancho. Excelente los detalles que das sobre la vida en Argel y la costa de la Axarquía. Veremos qué pasa con esta pajera.

ELE: me alegro de que así haya sido. Ya me contarás. Un abrazo.

SAO: Feliz Carnaval también para ti, querida amiga.

MIGUEL: es una excelente forma de tratar lo histórico, en efecto.

GOATHEMALA: en efecto, en las comedias se debe al género y al público, de ahí los cambios.
Cervantes, en esta novela del cautivo, creó un género para la literatura española, como señalas. Abrazos.

IMPERSONEM: Gracias a ti por seguirlo. Saludos.

MARGA: me alegro de tu decisión. Pues aquí nos hemos prometido una comida los que lleguemos al final. Espero que sí haya comensales.

ALDABRA: tranquila, en poco volverán nuestros dos protagonistas, que no nos soltarán de la mano en toda la Segunda parte.
Las mujeres siempre tienen fuerza.
Besos.

PACO: pisaste tierras quijtescas, sin duda. Saludos.

MANUEL: llegarán pronto don Quijote y Sancho, y no defraudarán. En cuanto a las mujeres, en el Quijote las hay a cual mejor... Saludos.

MERCHE: espero que te mejores, querida amiga.
Qué inteligente selección de frases nos traes. Besos.

ANTONIO: vaya homenaje que le habéis hecho a Manuel. Bien merecido. Espero que tenga a raya a la clase. Saludos.

SELMA: es el logotipo de Blogófago, en agradecimiento al video del que di cuenta la semana pasada.
Zoraida es muy astuta, sin duda, y sabe gobernar los tiempos. Me parece que el cautivo ha salido de un cautiverio para caer en otro...
Un beso.

MARÍA: Es del número 2, en efecto. Gracias por tus palabras. Un beso.

BLOGOCHENTA: ¡premio!

BLOGÓFAGO: si es que a los buenos amigos hay que tenerlos muy cerca.

MERCHE: llegué. He estado en Soria, de trabajo y con poco tiempo para Internet. De hecho, la entrada y la foto las hice en la habitación del hotel, de ahí el cambio de fondo... Qué más hubiera querido yo que tener un amor loco... Besos.

Gracias a todos por vuestros comentarios. Un abrazo.

Abejita de la Vega dijo...

DEBIDO A PROBLEMAS TÉCNICOS, NO HE PODIDO PUBLICAR ANTES EL COMENTARIO.
¡Por fin me ha cautivado el cautivo!

El relato bélico ha dado paso a una historia de amor literaria. Literaria porque sólo en el mundo de la Literatura hay amores como el de Zoraida que elige al hombre de su vida entre los cautivos del patio, observándolo a través de su celosía. Y lo capta para irse hacia lo desconocido, para pasar a la otra orilla y cruzar la frontera entre dos mundos enfrentados. El momento clave, mi favorito, es el más tenso del relato. Zoraida confiesa a su padre, maniatado en la barca, sus verdaderos sentimientos e intenciones. La reacción del padre también es de antología.

La “Historia del cautivo” es una ficción desarrollada en un escenario real. Algo vivido con intensidad por Cervantes: personajes secundarios reales, geografía de la costa mediterránea, vocabulario morisco y marinero, costumbres recatadas de las mujeres de Berbería, gusto de éstas por las perlas, miedo de los moros a los turcos… Que quede bien claro que todo lo conoce como la palma de su mano, nos está hablando un auténtico cautivo en Argel, portador de un valioso testimonio.

En este capítulo, una vez pagado el rescate y convertidos los cautivos en hombres libres, hay que sacar a la bella y piadosa Zoraida, de la casa de su padre que con tanto celo y tan enjoyada la guarda. Una barca, con capacidad para treinta personas, espera a un tiro de ballesta de su casa. Hay que concretar la huida
Nuestro cautivo entrará en el jardín con el pretexto de buscar hierbas para ensalada y la verá por primera vez. Hasta ahora sólo conocía su blanca mano...hermosa imagen. Se quedará deslumbrado por la hermosura y… porque la chica parece un muestrario de joyería. Veamos sus palabras: “Demasiada cosa sería decir yo agora la mucha hermosura, la gentileza, el gallardo y rico adorno con que mi querida Zoraida se mostró a mis ojos: sólo diré que más perlas pendían de su hermosísimo cuello, orejas y cabellos, que cabellos tenía en la cabeza. En las gargantas de los sus pies, que descubiertas, a su usanza, traía dos carcajes de purísimo oro, con… diamantes engastados.”Con todo eso, más un cofre con monedas, se meterá en la barca…
Tras cegarnos con el brillo de la mora y sus joyas, Cervantes, tal vez pensando en sus experiencias al respecto, no se reprime y suelta este comentario: “Porque ya se sabe que la hermosura de algunas mujeres tiene días y sazones, y requiere accidentes para diminuirse o acrecentarse; y es natural cosa que las pasiones del ánimo la levanten o abajen, puesto que las más veces la destruyen”. Sin comentarios feministas o machistas…

Cervantes convierte a Agi Morato, personaje real e influyente de Argel, en un ingenuo que provoca la risa o sonrisa del lector. Va a espantar a unos turcos ladrones de fruta y no desconfía ni del cristiano ni de su hija, ni siquiera cuando, a la vuelta, ve a ésta echándole el brazo al cuello. Porque Zoraida finge un desmayo, echando mano de un recurso muy socorrido y utilizado por las damas de las obras literarias, el Quijote incluido. Suspira y dice eso de ''Ámexi, cristiano, ámexi'': "Vete, cristiano, vete”.La pobrecilla se ha asustado de los turcos…

Todo preparado, llega el momento de meterla en la barca y no queda más remedio que llevarse al padre maniatado y amordazado. A Zoraida no le agrada esto pero la convencen de que no pude ser de otra manera.
A causa del viento y la mar algo picada, no pueden tomar la ruta hacia Mallorca y tienen que seguir “tierra a tierra la vuelta de Orán”. En un momento dado, Agi Morato que no entiende la situación ofrece todo lo que tiene a cambio de su libertad y la de su hija. Un poco después se da cuenta de que su hija no lleva precisamente la ropa de estar por casa. Se producirá el momento cumbre. Zoraida tiene que confesar su intención de cambiar de religión e irse con los cristianos de la barca, pasar a la otra orilla desde la que ya no hay retorno: ''La que es cristiana yo soy”. El hombre se desespera y se tira al agua mas sus largos ropajes lo salvan. Después de sacarlo del agua y reanimarlo, lo dejarán en un lugar de mal agüero, la cala donde, según los moros, está enterrada la Cava, la del viejo romance, la mala mujer por quien don Rodrigo perdió España. El moro dedicará a su hija ciertas lindezas referentes a su honestidad , pero tras las maldiciones volverá a ser el padre cariñosos que fue y gritará : ''¡Vuelve, amada hija, vuelve a tierra, que todo te lo perdono; entrega a esos hombres ese dinero, que ya es suyo, y vuelve a consolar a este triste padre tuyo, que en esta desierta arena dejará la vida, si tú le dejas!''.

Al día siguiente, cuando ya estaban en las riberas de España, son atacados por unos corsarios franceses que les quitan todo, incluidas esas ajorcas con diamantes que tantas doblas costaban. Los corsarios dan a Zoraida unos escudos para sobrevivir, son unos caballeros estos de la Rochela, y el capitán no consiente que le quiten sus vestidos. Parece ser que no la despojan de lo que tanto teme sus enamorado leonés: “la joya que más valía y ella más estimaba “. Esta mujer nos cautiva, ha dejado todo su mundo atrás, lo ha perdido todo, ahora seguirá en la pobreza al cautivo hacia una nueva vida, con un futuro incierto.

Los franceses les dejan la barca, con dos barriles de agua y algo de bizcocho. Llegarán a tierras de Vélez Málaga, donde un pastor al ver ropas moriscas, echará a correr, avisando a todo el mundo del peligro. Lo de moros en la costa, era entonces algo más que una frase hecha. Era un peligro real, un terror que llenaba la costa mediterránea de torretas, atalayas, puestos de vigilancia y, aún así no se libraban poblaciones enteras del asesinato, saqueo y rapto, sobre todo de niños y mujeres.

Al fin encontrarán quienes los reconozcan como cristianos cautivos, incluso habrá un feliz reencuentro entre un tío y un sobrino, para dar gusto a los de la lágrima fácil. Serán conducidos a la ciudad donde serán alojados. Todos se admirarán de la hermosura de Zoraida y, más su enamorado cautivo y cautivado que a la vista de sus “colores”, consecuencia del duro camino, pensará “que más hermosa criatura no había en el mundo”.Está enamoradísimo este muchacho...bien por el cautivo de León.
Entrarán en una iglesia para dar gracias a Dios y allí será grande el entusiasmo de la morita ante tantas imágenes de Lela Marién, con gran satisfacción del lector piadoso.

Al final, comprarán una montura con los escudos de los corsarios y se encaminarán hacia la lejana casa paterna. Pararán en la venta y ya sabemos cómo los reciben allí.

Reconozco que, aunque el capítulo es más largo de lo habitual, el cautivo y Zoraida, esta vez, me han cautivado. Habrá sorpresas en la venta porque el mundo es un pañuelo, pero no adelantemos acontecimientos.

Un saludo para Pedro y todos los paseantes.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

ABEJITA: me alegro de ambas cosas, de que se te hayan resuelto los problemas técnicos y de que te cautivara el cautivo. Quizá haya contribuido, como señalas, que la historia bélica haya dado pasao a la aventura y la emoción. Buen resumen de los motivos esenciales. Y habrá sorpresas, en efecto. Saludos.

Merche Pallarés dijo...

¡Qué genial el relato de LA ABEJITA! Me ha sublimado y la he encontrado ¡¡SUPERCALIFRAGILÍSTICAEXPIALIDOSA!!

Abejita de la Vega dijo...

Merche, tu piropo es lo más bonito que me han dicho en mucho tiempo.
La abejita estuvo algo alicaída en el 2008, se va recuperando... y agradece mucho, mucho tus palabras.
Besos mediterráneos que lleguen al Mediterráneo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

MERCHE, ABEJITA: cómo disfruto con vosotras en mi blog. Todo un placer teneros por aquí.

BIPOLAR dijo...

Para disfrutar con este capítulo... Lo más gracioso es cuando al padre le da el siroco y se tira al agua. A suicidarse todo. Para imaginárselo en plan cómico.

También podría haber sucedido y nunca haber pasado, que según sale toda enjoyada, les despojan de los atuendos valiosos y les tiran a los dos por la borda (padre e hija) Jeje.

Un cuento de las mil y una noches.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

BIPOLAR: un personaje de ópera bufa, sin duda. Ay, en estos tiempos seguro que se hubiera dado más la opción que das...

Juan Luis G. dijo...

Hola Pedro,

El personaje del padre es muy curioso y su intervención tragicómica no llega a desvirtuar el espíritu del relato -yo creo que es una gran virtud-.

Saludos.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

JUAN LUIS: a pesar de eso, no deja de tener un cierto aire bufonesco que le va bien al relato. Saludos.

Myr dijo...

Eso que le dices a SELMA "Me parece que el cautivo ha salido de un cautiverio para caer en otro" ...

Bueno, todo depende de como se lo mire.... ¿quien te diga que se encautiven amorosamente los dos? Y hagan muchos cautivaditos bebitos en las noches cautivantes de luna bien llenita?

Me gustaron los aires Mediterráneos y la aventura de este
capítulo y hasta el mito de la Cava Rumia y, como soy muy culta y muy leida además de eso muy modesta, en mis manos cayó un libro de un tal homónimo tuyo,
en dónde clama Don Rodrigo, muy noble y muy caballero, aunque de Rey ya no tanto:

"Gloria!!!! ?No para mí!! Sí en la batalla
por mi patria y mi ley sucumbo un día
colmada está de mi ambición la valla,
no más laurel mi corazón ansía
La tumba de leal puedo encontrarla
con honra combatiendo y valentía
mas la gloria del Rey... ¡Fatal memoria!!
¡Ay.... que ya ha escrito mi baldón la historia!!"
Ventura Garcia Escobar

ussss que malo ese Julián, vengar a su hija de esta manera!!!
O... era Condesa ultrajada y Julián su marido!?
Ay, Ay, Ay, Que por ello España se pierda... ¿no existía, acaso, el derecho de Pernada?

Y que justo sea allí, a dónde llega Zoraida, Mora que la España recupera y que a la Virgen adora...

Qué coincidencias tiene la vida!!!........... Besos

PD No asocié "Las mil y una Noches", porque mi queridísimo tio abuelo, el intrépido Richard Francis Burton, las tradujo en 1885
Y, según mis cálculos, Cervantes ya había fallecido un tiempito antes.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

MYR: ay, qué lío de cautiverio...
Bien leído..., y con provecho, Ventura García Escobar.
Son cosas de leyenda, vete a saber cómo sucedió todo...
¿R.F.Burton fue tío abuelo tuyo...?

Myr dijo...

hahahahha!!!! ganas tengo de que lo hubiera sido!!!.
R. F. Burton, no está colgado de mi rama genealógica... hasta dónde yo sé... aunque a veces me asalta algún cromosoma, digo la duda.

Asun dijo...

Me ha resultado muy entretenido este capítulo.
Qué mas decir que no hayan ya dicho los contertulios...

Una frase que me ha llamado la atención: ...porque las moras no se dejan ver de ningún moro ni turco, si no es que su marido o su padre se lo manden. De cristianos cautivos se dejan tratar y comunicar, aun más de aquello que sería razonable...
Yo creía que no hacían distinción entre moros y cristianos para estos menesteres.

Un beso

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

MYR: siempre es bueno dudar...

ASUN: pues ya ves que sí. Un beso.