sábado, 25 de febrero de 2017

La tierra recibe a la tierra


Sobre el viejo cauce del río Guadaíra se encuentra un monumento a los presos políticos que construyeron allí el colector para las aguas residuales, sometidos a trabajos forzados durante el franquismo. A su lado, un eucalipto de gran tamaño. Pasé junto a él el otro día, cuando llovió barro. El cielo se volvió marrón, marrón denso. También las fachadas de las casas y las flores del parque, las personas que se refugiaban bajo los puentes. Amaneció ya así el día. Cuando dejó de llover la mirada tenía regusto de tierra. A veces pasan estas cosas. La tierra recibe a la tierra.

viernes, 24 de febrero de 2017

El límite de resistencia del sistema


A veces me siento ante el televisor a la hora de los informativos esperando que se dé el resultado final del experimento social sobre la forma de generar grupos descontentos y el límite de resistencia del sistema político. Parece ser que aún lo están elaborando.

jueves, 23 de febrero de 2017

Los motivos del gudari en Patria de Fernando Aramburu y noticias de nuestras lecturas.


Cada cierto número de páginas, Aramburu da paso en la novela a la voz interior de Joxe Mari. En ellas vemos marcada una evolución muy frecuente de los miembros de ETA. Joxe Mari pasa por una radicalización ideológica en la adolescencia, influido por el ambiente de una localidad pequeña, la cuadrilla de amigos y la intervención oportuna de algunas personas que empujan a los jóvenes más radicales hacia la integración paulatina en la banda terrorista (el encargado de regentar la herriko taberna, el sacerdote independentista). El peso del grupo, la simpatía popular y la exaltación que provocan las acciones violentas hacen el resto en la mente de un joven poco reflexivo. Joxe Mari se reconoce poco dado a la política y más como hombre de acción y maneja de forma rudimentaria las consignas habituales sobre la opresión del estado español, el conflicto histórico y otras cuestiones. Esta progresiva fanatización le lleva a aumentar la intensidad de su participación hasta que tiene que huir a Francia, ingresar en ETA e integrarse en un comando. Apenas se relatan los atentados en los que participa. Interesa más a Aramburu pegarse a la mente del terrorista y darnos sus razones mostrando el cambio a través de los recuerdos que le vienen a la cabeza en la soledad de la prisión en la que cumple condena. La novela huye de la opción de construir la historia desde dentro del pensamiento del joven en exclusiva: es una voz más que junto a la del resto de personajes construye un puzle complejo que, como hemos dicho, no pretende contar lo acontecido en el País Vasco desde los grandes acontecimientos sino desde la intimidad familiar y los conflictos que surgen en ella.

De vez en cuando a Joxe Mari le asaltan dudas pero el vértigo de la acción y los riesgos que corre más la inercia a la que le empuja su ideología radical le impiden tener tiempo para desarrollarlas. Hay una pausa brutal en su evolución psicológica. El autor no escatima  en el relato ninguna de las prácticas de tortura que se debieron utilizar en la lucha contra la banda terrorista por parte de las fuerzas de seguridad del estado en aquellos años duros y un tanto oscuros para la democracia: privación de sueño, acciones que provocan la desorientación en el preso, golpes, aislamiento, ahogamiento en agua o en bolsas de plástico, aplicación de descargas eléctricas, etc. Tras la condena por sus delitos de sangre se inicia una larga etapa de la vida de Joxe Mari que lo enfrenta a la soledad y al pensamiento como nunca le había ocurrido antes. Resiste durante años aunque poco a poco se va quebrando su firmeza, sobre todo al darse cuenta de que él ha perdido su juventud por una causa que, en realidad, no importaba a la mayoría de la población vasca que sigue haciendo su vida normal. Sobre todo, tras el comunicado de renuncia a la lucha armada por los dirigentes de ETA. Tras ese paso en el que se resquebraja su convencimiento ideológico, el desenlace se produce rápido (sabe el autor que de lo contrario el relato perdería fuerza), empujado por las circunstancias familiares. De hecho, a partir de ese momento, su evolución es igual de rápida también en la parte emocional de aceptación de cosas personales ante las que antes se manifestaba radicalmente opuesto. Como si una puerta hubiera abierto el resto.

Aramburu permite la honestidad a Joxe Mari como no lo hace con el sacerdote del pueblo, por ejemplo (este cura resulta uno de los pocos personajes repulsivos de la novela). En su proceso vital los pasos se van dando sin hipocresía alguna y sin intentar sacar ventaja personal de cada uno de ellos. El respeto al gudari y sus motivos -aunque no se esté de acuerdo con ellos- es una de las cuestiones mejor diseñadas por el autor en Patria. Por eso mismo, su madre le acompañará en todo momento en el camino. Miren tiene muy claro desde el principio que acompañará a su hijo en ese proceso la lleve donde la lleve.

Terminaremos el próximo jueves con el comentario de esta novela de Aramburu.

Noticias de nuestras lecturas

La semana pasada no di cuenta, por error, de la segunda entrada de Miguel Ángel Santamarina sobre la novela de Patria. Aquí aborda la forma de conectar con la memoria del lector y la condición plástica de su lenguaje. En su tercera entrada, cuenta la razón por la que le cuesta seguir la lectura a partir del asesinato del Txato contada en la novela. No dejéis de leer esta entrada porque habla de muchas cosas que llevamos dentro.

Myriam Goldenberg nos lleva, en su magnífica entrada, a una de las cosas que están en el seno de la novela de Aramburu: la ruptura del tiempo detenido (que ya estudiamos aquí como cláve narrativa) mediante el proceso de los encuentros que contribuyan a reparar y superar el trauma. No os la podéis perder.

Mª Ángeles Merino, con la ayuda de su amiga Austri, continúa con su relato de lo que acontece en Patria al hilo de sus recuerdos pesonales en el País Vasco de los años del terrorismo. Y con ello refuerza una de las circunstancias más importantes de esta novela: su recepción despierta los recuerdos personales de los lectores. Una de las grandes funciones de la literatura es esta, precisamente, la de una especie de catarsis colectiva a partir de la memoria.

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos.  

Durante el resto del curso leeremos:
-Patria, de Fernando Aramburu (febrero).
-sangre y fuego, de Manuel Chaves Nogales (marzo).
-Media vida, de Care Santos (abril).
-Brillante, de Luis Ángel Lobato (mayo).
-Pasos en la piedra, de José Manuel de la Huerga (junio).

Entrada del Club de lectura cada jueves, en este blog.

martes, 21 de febrero de 2017

El bicentenario de José Zorrilla


Tal día como hoy, hace doscientos años, nacía José Zorrilla en la vallisoletana calle de la Ceniza (hoy Fray Luis de Granada). La casa natal fue adquirida por el Ayuntamiento de Valladolid y hoy es sede de la Casa Museo de Zorrilla, un lugar de imprescindible visita en la ciudad y uno de los centros culturales más vivos en la organización de todo tipo de eventos.

Con motivo del bicentenario, el ayuntamiento de Valladolid a través de la Casa de Zorrilla  ha impulsado un programa de actividades extenso y muy variado. Soy asesor científico de los actos del bicentenario y he colaborado en cuantas cosas me han necesitado, así que he podido seguir de cerca la esforzada labor para programar actividades que puedan interesar a sectores muy variados. Las hay que fomentan la participación ciudadana, la creatividad, el conocimiento del pasado, el juego literario. Acertadamente, se ha huido de un programa basado solo en encuentros de especialistas en la obra de Zorrilla y se ha querido integrar a todos los vallisoletanos y visitantes que lo deseen y de todas las edades. Otras actividades buscan el encuentro de artistas y también hay espacio para los especialistas en la vida y obra del autor romántico que se ha convertido en una referencia universal gracias a su drama Don Juan Tenorio (1844).

Hay otra labor, más callada y que es de las que más me gustan en este bicentenario, que es la construcción de un archivo digital completísimo de documentos relativos a Zorrilla, que se pondrá a disposición de curiosos e investigadores y que facilitará mucho a partir de ahora la revisión del significado de este autor en la historia literaria. De los muchos fondos saldrá una interesantísima exposición que podrá verse en el Archivo Municipal.

Los actos del bicentenario se extenderán por otros lugares: Torquemada, Lerma, Burgos y Sevilla (hay negociaciones abiertas con más localidades). De los de Burgos tendré parte. De los de Sevilla me encargo directamente como responsable del convenio firmado entre la Casa Zorrilla y el Círculo Mercantil e Industrial de aquella ciudad, que en el año 2018 cumplirá 150 años. Daré cuenta de todo esto poco a poco, pero el programa en Sevilla es ilusionante y comenzará con el acto oficial de presentación el próximo 23 de marzo.

José Zorrilla fue el autor español más popular del siglo XIX sin necesidad de meterse en política ni de solicitar cargos públicos como hicieron otros compañeros de letras. Vivió de lo que escribía (aunque veces malvivió) y siempre fue querido por el público. Después de años ausente de España tras su estancia en París y en México, su recibimiento fue espectacular. Fue entonces cuando pudo comprobar el éxito arrollador de su Don Juan Tenorio, que llenaba todos los teatros de verso de España durante quince días de noviembre año tras año. Aquella popularidad culminó en la coronación como poeta nacional que tuvo lugar en Granada en 1889. Se calcula que acudieron unas catorce mil personas. Para comprenderlo solo se me ocurre una comparación: que hoy el estadio de fútbol Santiago Bernabeu se llenara completamente de público no para ver jugar a Cristiano Ronaldo sino para aplaudir a un escritor envejecido y cansado al que le quedaban pocos años de vida.

Como hablaré estos meses mucho de la vida y de la obra de José Zorrilla, por ahora solo queda esperar que este año suponga una fiesta participativa abierta.

La magnífica página del bicentenario puede verse aquí. Ella se encuentra el programa de actividades.

lunes, 20 de febrero de 2017

domingo, 19 de febrero de 2017

Centrifugados y noticias de José María Cumbreño: Curso práctico de invisibilidad.


El próximo viernes día 24 de febrero da comienzo en Plasencia Centrifugados. Tercer encuentro de literatura periférica. Se celebrará, como la edición anterior, en el Patio Cultural las Claras y reunirá a un buen número de editoriales independientes que expondrán sus catálogos al público. El programa de actividades es interesante y variado y merece la pena echarle un vistazo. No es fácil en estos tiempos en los que escasea el apoyo de las instituciones públicas organizar un encuentro de este tipo pero José María Cumbreño sigue con fuerzas y ganas. En encuentro es una buena ocasión para encontrarse con editores, libros y autores que suelen entrar con dificultad en el circuito comercial pero que cada vez tienen más peso en el mundo editorial español de hoy, ocupando un notable hueco que suelen dejar vacío las editoriales más importantes. Yo he estado presente en las ediciones anteriores y si me es posible también en esta. Con este motivo se ha reimpreso mi poemario piel, que estará sobre la mesa de lf ediciones esperando el encuentro con los lectores.

También estará presente el volumen que recoge una antología de escritores que participaron en la edición anterior, en el que estoy incluido, ilustrado con fotografías de los asistentes en 2016. Un magnífico ejemplo de la variedad de propuestas estéticas y temáticas: Olga Ayuso, Lalo Barrubia, Luciana Caamaño, Víctor M. Díez, Pablo Fidalgo Lareo, Pablo García Casado, Inaxio Goldaracena, Cristian Gómez Olivares, Cristina Grande, Alberto Guirao, Carmen Hernández Zurbano, Víctor Manuel Jiménez Andrada, Hasier Larretxea, Inma Luna, David Matías, Vicente Luis Mora, Juan Nadalini, Pedro Ojeda Escudero, Fernando Pérez Fernández, Urbano Pérez Sánchez, Roxana Popelka, María Sotomayor y Ballerina Vargas Tinajero.

Fue un buen año el 2016 para José María Cumbreño, que vio recompensado su esfuerzo también al frente de Ediciones Liliputienses, en cuyo catálogo figuran ya algunos libros más que recomendables y una selección de nombres de poetas hispanoamericanos que de otra forma no nos llegarían a la península. Lo culminó con su Curso práctico de invisibilidad (Casi poesía 1998-2016) (Cáceres, Ediciones Liliputienses, 2016). El volumen es un conjunto coherente de textos en prosa y verso (o vivendo en la débil frontera entre ambas modalidades) con tendencia al fragmento, el aforismo (incluso la greguería: Escribir: Enhebrar una aguja con los ojos cerrados) y la reflexión en el que se abordan los hechos cotidianos con cierta extrañeza. La voz poética vive en la incertidumbre y en el intento de comprender la realidad o, al menos, sobrevivir a ella si esto fuera posible. En algunos textos se usa la ironía ideológica, como en Metamorfosis:

Los dictadores se convierten en ex dictadores.
Los ex dictadores, en senadores vitalicios.
Los senadores vitalicios, en inofensivos ancianos.
Y los inofensivos ancianos, finalmente, terminan perdiendo la memoria.

En muchos de los textos se adivinan experiencias autobriográficas y en ellos se mezclan pensamientos que los construyen casi por acumulación de estratos hasta dotarlos de significados sorprendentes en los que el individuo acaba casi ajeno a sí mismo:

En la mayoría de los lugares todos parecemos extranjeros. En nuestra vida, lo somos continuamente.

Un buen motivo para estar el próximo fin de semana en Plasencia.



sábado, 18 de febrero de 2017

Contemplo la vela mientras oscila


Contemplo la vela mientras oscila
su luz, ¡tan frágil! Basta una corriente
de aire para apagarla
o con los dedos índice y pulgar
mojados en saliva
matar así, sin más
-solo porque se puede-
su levedad festiva;
sentirse, sin motivo alguno, dios,
cuando soy mucho menos
que esta llama que miro
sin comprender del todo su belleza,
mi nada que se agota
en ella.


 © Pedro Ojeda Escudero, 2017

viernes, 17 de febrero de 2017

Leones rampantes


A veces nos creemos espléndidos leones rampantes que levantan sus manos para mostrar las garras. Así los figura la heráldica en posición inverosímil al sujetarse sobre las patas mientras se presentan arrogantes y espléndidos. Poderosos, como si supieran que nada ni nadie puede frenarlos. Todo un emblema de las pretensiones de muchas familias que los quieren en sus escudos. Pero hay otra acepción de rampante como trepador, ambicioso sin escrúpulos. En la España nuestra de la pasada riqueza hubo muchos personajes rampantes por todas las partes y aquello parecía una selva en la que tantos rugían y mostraban espléndidos sus garras. Rampantes, con la seguridad de que nunca les pasaría nada serio. No sé si hemos aprendido bien que solo tienen pose y que, en realidad, se ajustan más a un bestiario grotesco. La memoria suele ser frágil e interesada.

jueves, 16 de febrero de 2017

El Movimiento de Liberación Personal del personaje Gorka de Patria de Fernando Aramburu y noticias de nuestras lecturas.


Ante el ahogo que provoca la situación creada por la radicalización ideológica y la tensión social -como ya dijimos, bien recreada por Aramburu en Patria con la narración de los mismos hechos una y otra vez adoptando diferentes perspectivas-, algunos personajes necesitan una vía de escape para no terminar asfixiados. La vida en un ambiente pequeño y violento como el que se narra en la novela es angustiosa. De pronto, alguien te señala y las personas te dejan de saludar por la calle, los amigos te desconocen y se hace un vació de silencio en tu vida, que cambia bruscamente. La primera salida que se busca es la negación de los hechos: hay un error o esto pasará. Pero no pasa. Cuando la localidad es pequeña todo el mundo se conoce y acabas percibiendo hasta la falta de aire. Sucedió en realidad: durante décadas, empresarios, políticos e intelectuales tuvieron que vivir en silencio o acabaron marchándose del País Vasco. El ambiente en las familias no contribuye a mejores soluciones. Marcadas por la dificultad en la expresión de las emociones y viviendo en un ambiente de opresivo silencio ante el temor que alguien pudiera delatar su falta de conformidad con la lucha armada.

En la novela se registran casos de salida de la angustia desde dentro de la radicalización. Koldo, compañero de Joxe Mari en la lucha callejera y compañero suyo en el refugio francés, terminará marchándose a México y reinsertándose en la sociedad. Miren se lo dice a su hijo en prisión cuando este le cuenta alguna de las veces que ha querido dar el paso para salir de ETA: Ahí anda Koldo, tan tranquilo con su mujer mexicana y sus hijos en el pueblo.

Arantxa o Nerea se marchan del pueblo buscando su forma personal de escapar de la situación opresiva, sin que tengan demasiada fortuna en los caminos que emprenden entre otras cosas porque no dejan de sentirse marcadas por el núcleo familiar y la tragedia personal y social que se vive en la novela.

Pero será un personaje secundario, Gorka, hijo de Miren y Joxian y hermano de Joxe Mari quien mejor exprese esta necesidad de respirar un aire más libre. Lo que le diferencia de su pueblo es mucho: aficionado a la lectura y la escritura, tímido y reservado, no encaja en el mundo rudo y tópicamente varonil de la cuadrilla ni en el silencio cómplice o cobarde (el país de los callados, lo llama). Es consciente de que si se queda en el pueblo acabará como su hermano sin ser como él y decide construirse su propio Movimiento de Liberación Personal, como lo llama, buscando trabajado en la capital y separándose de sus amigos y familia.Quizá algo de eso hay también en la propuesta final del libro, que no desvelaremos por razones obvias.
Os recuerdo que durante todo el mes de febrero seguiremos con el comentario de esta novela cada jueves.

Noticias de nuestras lecturas

De forma muy unamuniana, Mª Carmen Ugarte hace que el personaje de Joxian se le aparezca a Fernando Aramburu tras una presentación de Patria y le pida una cosa concreta. No se olvida ni de regalarle una bolsa de tomates de su huerta. No os podéis perder esta entrada.

Myriam Goldenberg realiza un sólido análisis de las características psicológicas de los miembros de la familia de Bittori y Txato, por una parte, y de la familia Miren y Joxian. Cierra este trabajo con las relaciones entre ambas familias y sus cambios a partir del asesinato de Txato.

Luz del Olmo escribe sobre las relaciones entre las dos madres y su personalidad.

Mª Ángeles Merino se encuentra con su amiga Austri en mitad de la lluvia. Ante un café comentan una de las partes sustanciales de la novela: la construcción de una situación de terror que conduce a la tragedia de forma inevitable.


Pancho termina el comentario de La española inglesa, la novela ejemplar cervantina que nos ocupó aquí hace unas semanas. No sé cómo, pero termina con Bryan Adams este excelente comentario que comienza señalando la carrera de obstáculos en la que consiste la trama y el final feliz...

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos.  

Durante el resto del curso leeremos:
-Patria, de Fernando Aramburu (febrero).
-sangre y fuego, de Manuel Chaves Nogales (marzo).
-Media vida, de Care Santos (abril).
-Brillante, de Luis Ángel Lobato (mayo).
-Pasos en la piedra, de José Manuel de la Huerga (junio).

Entrada del Club de lectura cada jueves, en este blog. 

miércoles, 15 de febrero de 2017

La puerta del infierno


Hace tiempo encontré la puerta del infierno. No una, sino varias veces. Influido por la literatura, pensé que cruzarla solo podía hacerse enracimado en grupos pastoreados por los demonios, demonios con patas de cabra, cuernos y rabos terminados en punta de flecha, o con la cabeza alta, pisando fuerte y mostrando el orgullo del mal mirando como un igual a Belcebú, bello y tenebroso. Pero la vida es otra cosa. Casi siempre se llega a la puerta del infierno por una suma de decisiones cotidianas que uno toma porque ya está al otro lado de la puerta.

martes, 14 de febrero de 2017

Reimpresión de piel


Hemos decidido reimprimir piel, mi poemario publicado a finales de 2015. A pesar de que su tirada inicial era muy superior a lo que suele ser habitual en las editoriales independientes, se ha agotado cuando aún me solicitan la presencia en varias localidades. Desde la primera salida al público en Candelario, en diciembre de 2015, este libro me ha llevado por diferentes lugares en los que siempre se ha generado una recepción cariñosa (Olmillos de Sasamón, Burgos, Béjar, Plasencia, Sevilla, Cáceres, Córdoba, Valladolid, Ayamonte, Salamanca, Madrid, etc.). Me esperan más a lo largo de los próximos meses (Aranda de Duero, Gijón, Córdoba, Valladolid y Salamanca de nuevo, etc.), así como retomar el proyecto de fusión de danza y poesía con Neftis Paloma, la coreógrafa y bailarina que me acompañó en su primera presentación en Burgos, de lo que daré cuenta dentro de unas semanas. También está siendo traducido al italiano.

No podía presentarme con las manos vacías y por eso reimprimimos un libro que nació, además, con el sello de la solidaridad. Encuadrado dentro de lf ediciones, en la colección Libros del Consuelo, ha contribuido a financiar las actividades de la ONG SBQ Solidaria, suficientemente conocida por los lectores habituales de este espacio, gracias a todos los que lo han adquirido.

El libro recoge poemas escritos desde agosto de 2014 hasta octubre de 2015. El espíritu viajero que tiene desde su publicación lo tuvo también en su origen. Fue escrito en diferentes paisajes, todos recogidos en los poemas: Cantagallo, Béjar, Burgos, Valladolid, Sepúlveda, Marruecos, Ayamonte... Como saben aquellos que lo han leído es un poemario que canta a esos paisajes, al amor y a la amistad. Son poemas que construí a partir de experiencias sensoriales y que reflejan buena parte de mi vida en aquellos meses sin pretender ser un diario. También habla de poesía, de la poesía tal y como yo la entiendo.

Luis Felipe Comendador, su editor, amigo y loco solidario, contribuyó a todo esto orientando el poemario hacia donde debía llegar y dotando al libro, como objeto, de una delicadeza muy apropiada a los poemas. Quiero hacer notar que no se trata de una edición digital de las muchas que llenan hoy las estanterías de las librerías, algunas de las cuales ni siquiera están cuidadas en el formato, ni el libro está confeccionado para que pueda imprimirse a demanda sino por tiradas. Se trata de un libro como se hacía antes del furor de la digitilización.

Aquí está, de nuevo, piel, para encontrarse con los lectores que, además, quieran contribuir a la causa solidaria de SBQ. Aquellos que se quedaran sin su ejemplar o deseen adquirirlo ahora pueden escribir un mensaje privado a la página de Facebook de SBQ, dirigirse a mí o adquirirlo en alguna de las librerías que colaboran con nosotros en este proyecto.

lunes, 13 de febrero de 2017

Puentes nocturnos


En la noche, los puentes sufren cambios
que te hacen recorrerlos con urgencia.
Te abrigas y recoges con las manos
el cuello del abrigo. Del petril
esperas ver saltar todas las cosas
de las que no quisiste los recuerdos.
Aceleras el paso. Ya has cruzado.
Estás libre, por esta vez, del miedo.

© Pedro Ojeda Escudero, 2017